El autoconsumo permite que los usuarios puedan producirse su propia electricidad gestionando el sistema por medio de un intercambio de energía con una compañía eléctrica, denominado Medición Neta (Net Metering), Saldo Neto o Balance Neto

Balance Neto: Los usuarios puede compensar la energía consumida menos la energía vertida a la red. Así se salda en un balance los periodos de producción y consumo en la facturación establecida.

La producción de energía de pequeña potencia acerca los puntos de producción a los lugares de consumo. Esto contribuye además a una mayor democratización de la actividad de generación eléctrica. Esto es fundamental para el desarrollo del nuevo modelo energético a nivel mundial llamado Generación Distribuida, pero para incentivar su desarrollo se requiere un importante esfuerzo regulatorio, y el más extendido es el modelo de la Medición Neta (Net Metering), que en España se le conoce coloquialmente como Autoconsumo.

La regulación mediante la Medición Neta permitirá a diferentes tipologías de clientes producirse su propia electricidad, pero estando interconectados con la red para vertir los excesos puntuales de energía generada y consumir del sistema cuando su demanda supera su capacidad de producción.

A modo de ejemplo, para el caso de una instalación solar fotovoltaica sobre el tejado de un chalé unifamiliar que opera solo en horas diurnas cuando la familia se encuentra trabajando, la electricidad producida en exceso se vierte a la red generando un Saldo Energético Neto deudor de la Distribuidora hacia la familia. Estos usuarios podrán consumir esos kWh durante la noche, o incluso en invierno si el periodo de facturación es anual como mínimo.