El bombeo directo consiste básicamente en la extracción de agua de sondeos, pozos, rios, estanques… utilizando como energía, la radiación solar.

Un sistema fotovoltaico de bombeo (SFB) emplea un generador fotovoltaico para alimentar una motobomba y extraer agua de un pozo, almacenarla en un depósito o transportarla de un lugar a otro.

Esta aplicación de la tecnología fotovoltaica posee dos peculiaridades que la hacen particularmente atractiva. En primer lugar, las curvas de generación y de consumo están bien adaptadas: las épocas de mayor radiación solar y consiguiente productividad eléctrica son a la vez las de mayor consumo de agua. En segundo lugar, no es necesario emplear acumuladores electroquímicos para almacenar energía y dotar de autonomía al sistema: un depósito elevado de agua almacena energía potencial de forma más barata, segura, eficiente y fiable. Se habla entonces de un sistema fotovoltaico de bombeo directo (SFBD). Dado que el empleo de depósitos de agua como medio de acumulación es, con diferencia, la configuración más extendida.

La nueva gama de bombas solares nos permiten realizar elevaciones de agua a profundidades de hasta 240 metros y caudales de hasta 180 m3 / hora con la menor cantidad de paneles fotovoltaicos.

El funcionamiento del sistema es simple, fiable y con pocos componentes, basado en la transformación de la radiación solar en energía eléctrica que alimentará la bomba encargada de impulsar el agua hasta la superficie y distribuirla hasta los puntos de consumo o acumulación;

Este es un sistema autónomo, es decir la bomba entrará en funcionamiento de forma automática cuando detecte que el nivel del depósito o pilar desciende, manteniendo así un volumen de agua constante.

 Ventajas

1.No volverá a preocuparse del llenado de depósitos o pilares debido a que el sistema mantiene el nivel de forma automática.

2.La mayor demanda de agua corresponde con el período de mayor radiación solar y por lo tanto con la mayor cantidad de agua extraída por el sistema.

3.Posibilidad de conexión a un generador de combustible cuando necesitemos extraer agua durante la noche.

4.El sistema tiene un mantenimiento limitado a la limpieza de los paneles fotovoltaicos cuando tengamos períodos muy largos de ausencia de lluvias.

5.Larga vida de todos sus componentes.

6.La inversión inicial es amortizada en los 3-4 primeros años frente a sistemas que emplean combustible.